El aprendizaje es el proceso mediante el cual se obtienen conocimientos, habilidades o actitudes a través de experiencias vividas que producen un cambio en nuestra forma de ser y actuar. En algunos casos tendremos que desaprender lo aprendido y corregir algunos aspectos de nuestro mal aprendizaje puesto que todo aprendizaje es progresivo y siempre incompleto.No se puede hablar de una fórmula mágica que propicie el aprendizaje puesto que todos los seres humanos somos heterogéneos; adquirimos el conocimiento de diversas formas; motivo por el cual han surgido varias teorías de enseñanza – aprendizaje. Aunque nos encontramos en un mundo globalizado nos damos cuenta que las reformas que se han dado a nivel mundial han propiciado descontrol y mejoras en el ámbito educativo; poco a poco se han ido encauzando a formar alumnos competentes capaces de resolver problemáticas, basándose en el humanismo.
En el ámbito educativo, se han puesto de moda las competencias para la vida; vale la pena aclarar que las competencias no son en sí mismas conocimientos, habilidades o actitudes, aunque movilizan, integran, orquestan tales recursos. El ejercicio de la competencia pasa por operaciones mentales complejas, sostenidas por esquemas de pensamiento (Altet, 1996; Perrenoud, 1996).
De acuerdo a las nuevas teorías de aprendizaje se pretende que los estudiantes apliquen sus habilidades intelectuales, estratégicas o tácitas; el profesor debe crear un ambiente de aprendizaje propicio para que los estudiantes analicen e identifiquen los elementos necesarios para abordar un problema y resolverlo satisfactoriamente; este modelo de aprendizaje tiene mucha relación con el modelo de espiral práctica (Parsloe y Wray, 2002) y con la tutoría cognoscitiva (Gilar, 2003)
El modelo de la espiral práctica se encuentra enlazado con la tutoría cognoscitiva debido a que con ayuda del profesor el alumno alcanza el aprendizaje esperado, él docente pasa a ser el mediador y experto en la transmisión y construcción del conocimiento. Con la tutoría cognoscitiva el profesor busca generar un proceso de cuestionamiento entre sus estudiantes mediante la presentación de un problema, buscando hacer visible el conocimiento tácito, debemos analizar la importancia del docente en el ámbito educativo puesto que será el mediador en el proceso de enseñanza – aprendizaje; como docentes nos corresponde manejar las teorías cognoscitivas y adecuarlas a nuestro contexto para obtener mejores resultados; no olvidando que los nuevos modelos de aprendizaje están basados en los antiguos pedagogos como Vigotsky, Bruner, Rousseau, Piaget entre otros y que cada cual los ha adaptado a sus tiempos y necesidades.
Para concluir, citando al autor: “Los profesores del Siglo XXI deben reconocer que enseñar es un llamado a pensar, hacer, sentir, ser, junto con otros”. Debemos estar conscientes que lo importante no es qué contenidos enseño sino de que manera voy a involucrar a mis pupilos para que conozcan, comprendan y sean capaces de hacer algo con esos tópicos vistos en clase. (López Carrasco, 2008).
El modelo de la espiral práctica se encuentra enlazado con la tutoría cognoscitiva debido a que con ayuda del profesor el alumno alcanza el aprendizaje esperado, él docente pasa a ser el mediador y experto en la transmisión y construcción del conocimiento. Con la tutoría cognoscitiva el profesor busca generar un proceso de cuestionamiento entre sus estudiantes mediante la presentación de un problema, buscando hacer visible el conocimiento tácito, debemos analizar la importancia del docente en el ámbito educativo puesto que será el mediador en el proceso de enseñanza – aprendizaje; como docentes nos corresponde manejar las teorías cognoscitivas y adecuarlas a nuestro contexto para obtener mejores resultados; no olvidando que los nuevos modelos de aprendizaje están basados en los antiguos pedagogos como Vigotsky, Bruner, Rousseau, Piaget entre otros y que cada cual los ha adaptado a sus tiempos y necesidades.
Para concluir, citando al autor: “Los profesores del Siglo XXI deben reconocer que enseñar es un llamado a pensar, hacer, sentir, ser, junto con otros”. Debemos estar conscientes que lo importante no es qué contenidos enseño sino de que manera voy a involucrar a mis pupilos para que conozcan, comprendan y sean capaces de hacer algo con esos tópicos vistos en clase. (López Carrasco, 2008).
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